El pasado 21 de Agosto, el doctor Floreal Ferrara fue distinguido por
(Fragmento de la conferencia del doctor Floreal Ferrara. Primeras Jornadas de Antropología Sociocultural. Fac. de Humanidades y Artes UNR - 1999).
“(…) El Consenso de Washington es un documento producido por una entidad que genera los conocimientos estrictamente económicos del mundo occidental, en una reunión convocada con todo
el staff de los economistas de los Estados Unidos, del gobierno de los Estados Unidos, con todos los economistas del F.M.I. y el Banco Mundial, con todos los economistas que ellos entendían que debían estar, porque eran Premios Nobel etc., y de determinadas condiciones ideológicas, y como estaba referido particularmente a la concepción de la deuda externa había tres representantes latinoamericanos de países que tenían complicaciones con la deuda externa. Uno era México, el otro era Brasil y el otro era Argentina... (pausa breve) Ah, ¿ninguno levanta la mano para preguntarme quien fue el hijo de puta que estuvo de Argentina ahí adentro? Fue ese cipayo que se llama Juan Carlos de Pablo. ¿Lo conocen? Sí, lo tienen que conocer; aparece en la televisión todas las noches y está siempre enseñando como si fuera... Él fue el cipayo que fue a firmar, y a darles las críticas que necesitaban para este Consenso de Washington.
Me gustaría contarles la anécdota de cuanto nos costó conseguir el Consenso de Washington. No está en
Yo pensé, ¿dónde está?, ¿dónde lo conseguimos? Y, esto tiene que estar en la nidada del capitalismo. La nidada... Esta palabra criolla, ¡qué linda! Cuando una clueca se iba de la casa uno tenía que recorrer el campo, para encontrar el nido, y a ese nido como tenía muchos huevos, y después iban a salir muchos pollitos le llamábamos la nidada.
Había que buscar la nidada de esto. ¿Y donde estaría la nidada de esto?, y estaba en Chicago o estaba en Harvard. En alguna de esas dos bibliotecas estaba. Como en Harvard teníamos alguna posibilidad de llegar, llamo por teléfono, busco a la candidata que quiero y le digo "Sandra, mirá te necesitamos para esto...". "Ah sí, yo te lo voy a conseguir seguro. Hay un sector de la biblioteca que está vedado a los investigadores, pero yo voy a decir que lo necesito." Me llama al día siguiente y me dice "Ya tengo el lugar, pero tengo que producir algún 'hecho pecuniario', para decirlo en términos filosóficos, algún 'hecho crematístico'". Era coima, que otra palabra ¡de que carajo estamos hablando! (risas) Entonces le digo "Dale lo que sea, dale cien mangos" "¡Cien dólares, estás loco Floreal! Acá cien mangos es un dineral". "Bueno dale lo que sea"...
Veinte mangos nos costó... (risas) Nos prestó el documento que tiene 430 páginas, desde un viernes a las 7 de la tarde hasta el lunes a las 7 de la mañana; porque estaba vedada su entrega a cualquiera de los estudiantes.
Lo fotocopiamos. Creo que soy uno de los pocos argentinos que lo tiene, salvo dos o tres a quien yo se lo he regalado, y está a las órdenes de ustedes, quien quiera pedirlo, al menos el resumen... ¡No les voy a pedir los veinte mangos! (risas y aplausos)".



